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La Herencia del Gran Inquisidor PDF Imprimir E-Mail

Universidad de Oviedo
Estatua de Valdés
 El inquisidor Valdés Salas dejó en su testamento el deseo de convertir Oviedo en ciudad universitaria.  Además del deseo hizo figurar la cantidad  que debía consignarse a la fundación y construcción de un centro de estudios mayores y gracias a esta donación  se consiguió que Oviedo, además de ciudad imperial, fuese ciudad universitaria. La Universidad de Oviedo es el valioso legado y regalo del inquisidor a la ciudad.

Fernando Valdés Salas (1483-1568), fue Arzobispo de Sevilla (1483-1568), y  entre 1529 y 1530 obispo de Elna (Francia). Fue nombrado obispo de Oviedo en 1532, y ejerció dicho puesto  durante siete años (1532-1539). El día 2 de mayo de 1566 firmó su testamento  y murió el 9 de diciembre de 1568, por lo que en el año 2008 se  cumplirán 440 años de su muerte. En su testamento establecía las cuantías que habían de repartirse entre los tres colegios que fundó y  las donaciones a distintos templos y monasterios a los que se encontraba ligado, así como su deseo de fundar un centro de estudios mayores en Oviedo.

«Porque en la ciudad de Oviedo tengo fundado un colegio y es­tudio, en el cual ahora se lee y ha de leer y estudiar gramática hasta que se de orden para que sean otras facultades, y para la latinidad ha de haber en el dicho colegio un preceptor y un repetidor y dos colegiales y tres familiares, demás del servicio de lavandera y cocinero, médico y botica y fábrica de la casa, quiero y es mi voluntad que, para sustentar y alimentar las personas susodichas del dicho colegio, hayan y tengan cada un año trescientas mil maravedíes de renta, demás del pan de renta que yo tengo en la comarca de la ciudad de Oviedo, las cuales dichas trescientas mil maravedíes y pan se han de repartir en las personas susodichas por la dicha orden y forma que a mí, o a la persona que yo para ello nombrare, pareciere que más convenga al servicio de Dios, nuestro Señor, y a la  autoridad y gobierno de la dicha ca­sa y colegio.» José Luis G. Novalín, El Inquisidor general Fernando de Valdés, Cartas y documentos, pág.364. Oviedo, 1968.

En 1564 sus albaceas testamentarios pidieron bula papal a Gregorio XIII con el consentimiento de Felipe II a fin de fundar la universidad de Oviedo, aunque la institución y el edificio que la albergaría no se inauguró hasta 1608, cuarenta años después de la muerte de su mecenas.

 

 
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